
¿Qué cantos me trae tu cuerpo, Zulema?
¿Qué danza oscura das a luz en tu cintura?
Envuélveme con tu música, amada,
baila para mí tus sones acendrados
cántame tu dicha, arrójala a mis ojos
del modo más pueril y malvado que tengas para darme.
Dime con tu piel -aquella plaza iluminada-
que estoy vivo, que te estoy viviendo
y que es cierta tu gracia más allá de mis ojos.
Cántame, Zulema, tu vida,
tu vida entera y también tu muerte,
abrázame con tu ritmo, el ingenuo
péndulo que es tu corazón,
no detengas tu infinita procesión,
déjala seguir hasta mi pecho,
deja que me llene los latidos,
que sea la melodía de mis adentros
y que amarre mi corazón para siempre
hasta que ya no pueda ser yo mismo.
Pablo Salas
Que hermosoo!!!
ResponderEliminar=D!!
TE AMO!